El director del Instituto Butantan, Dimas Covas, manifestó este jueves que Brasil podría haber sido el primer país en inmunizar a la población contra el coronavirus si no fuera porque los “contratiempos” del presidente, Jair Bolsonaro, con respecto a las vacunas acabaron perjudicando la compra de algunas de ellas, principalmente la del laboratorio chino Sinovac.

“Brasil podría haber sido el primer país del mundo en iniciar la vacunación, si no fuera por esos contratiempos tanto contractuales como regulatorios”, declaró Covas ante la Comisión Parlamentaria de Investigación (CPI), que se encuentra desde hace varias semanas estudiando la gestión del Gobierno de la pandemia, que ha dejado ya en el país más de 450.000 fallecidos.

“El mundo comenzó a vacunar a partir del 8 de diciembre. A final de mes, ya se habían aplicado cuatro millones de dosis y en Butantan teníamos 5,5 millones y otras cuatro millones en desarrollo”, pero, lamentó, “sin contrato con el Ministerio”, el único organismo que puede contratar sus servicios.

“Continuamos el proyecto, pero con algunas dificultades. La inexistencia de un contrato con el ministerio, que es nuestro único cliente, nos ponía en la incertidumbre en términos de financiamiento y ya teníamos contratado con Sinovac una parte importante del proyecto”, relató Covas.

El director de Butantan aseguró que todos estos contratiempos han impedido que el instituto haya podido desarrollar unos cien millones de dosis para este mes de mayo. Según los datos del Ministerio de Salud, hasta el momento se han puesto a disposición 47 millones de dosis de Sinovac.

Covas también reprochó que la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa), tardara hasta el 17 de enero para aprobar el uso de emergencia de la vacuna china y añadió que en el caso de Astrazeneca, las primeras conversaciones para su adquisición fueron en agosto y no se lanzó la primera oferta hasta seis meses después.

Butantan, vinculado con el Gobierno de Sao Paulo, comenzó a desarrollar la vacuna del laboratorio chino Sinovac, lo que generó una intensa disputa política entre Bolsonaro y el gobernador estatal, Joao Doria.

Bolsonaro no escatimó en ataques hacia la vacuna, poniendo incluso en cuestión su procedencia, “del país que dicen que creó el virus”, llegando a asegurar que Brasil nunca la adquiriría. Finalmente fue la primera que se inoculó en el país.

Ha sido precisamente esa retórica hostil hacia China otro de los puntos que ha puesto Covas sobre la mesa, puesto que a su entender entorpeció la llegada de suministros para seguir desarrollando la vacuna y otros productos médicos contra el coronavirus.

“El embajador chino lo dejó muy claro, las posiciones antagónicas, que menosprecian a China, provocan inconformismo de su lado. Esto se ve en las dificultades burocráticas”, contó Covas, quien lamentó que antes se resolvían “en quince días y ahora en más de un mes”.

Preguntado si ha sentido el desprecio del Gobierno a lo largo de la crisis sanitaria, Covas afirmó sentirse “decepcionado”, puesto que “Butantan desarrolla vacunas y productos de la más alta calidad y es reconocido internacionalmente”, por lo que “cuestionar a Butantan significa cuestionar la salud pública brasileña y su calidad”.

The post Instituto médico culpa a Bolsonaro por tardanza en comprar vacunas appeared first on La Nación.