El líder del PRO, Marco Enríquez-Ominami, anunció que volverá a la carga para recuperar sus derechos políticos, y buscará en la Corte Suprema revertir la decisión del Servicio Electoral (Servel) que lo mantiene sin poder ejercer su sufragio en los comicios, a la espera del juicio oral del caso OAS, en el marco del cual se encuentra investigado.

Su decisión se enmarca luego de que la Corte de Apelaciones de Santiago declarara inadmisible el recurso de protección en su favor este jueves.

Ante la decisión del tribunal de alzada, MEO sostuvo que “pediremos que la Corte Suprema se pronuncie acerca de mi derecho a voto, un derecho político que me fue quitado y un derecho humano que no se me respeta porque un fiscal, Pablo Gómez, utilizado por Sebastián Piñera cuando hace 6 ó 7 años, cuando éramos la opción de cambio confiable y tranquila, nos montó decenas de acusaciones”.

Ante ello, estimó que la suspensión de sus derechos ciudadanos se da ante un juicio que no tiene fecha próxima, en el cual podría defenderse. Por lo tanto, el exparlamentario lo reclama como el arrebato de “un derecho humano, el derecho a votar”, por lo que comparó al gobierno actual con una dictadura.

“Las dictaduras quitan los derechos políticos, en democracia es inaceptable. No por mí solamente, es una causa más grande, inclusiva, no es posible que tengamos presos sin juicio, sin condena, no es posible que a alguien se le quite el derecho a voto”, manifestó agregando que “por eso, le pediremos a la Corte Suprema que se pronuncie acerca del Estado de Derecho en Chile que, hace mucho rato, sabemos todas y todos, que está desafiado por la corrupción, por la manipulación política de algunos fiscales”.

Por ello, dentro de su recurso ante la Corte Suprema, pedirá que el máximo tribunal se pronuncie acerca de la legitimidad de quitarle derechos políticos a una persona que no tiene una fecha pronta de juicio, al no existir condena alguna.