(Actualiza con datos y citas de subsecretaria estadounidense)

Por Nelson Rentería

SAN SALVADOR, 30 jun (Reuters) – El congreso salvadoreño, dominado por legisladores afines al presidente Nayib Bukele, reeligió el miércoles como titular de la Corte Suprema a un abogado nombrado en mayo en el cargo tras la polémica destitución de varios jueces del máximo tribunal, en medio de críticas de Estados Unidos y organizaciones civiles.

Washington expresó su preocupación el mes pasado cuando el parlamento cesó a cinco magistrados de la corte y al fiscal general, un movimiento que fue considerado como un intento de Bukele de acumular poder tomando el control de los órganos del Estado.

En una sesión iniciada el martes por la noche y concluida de madrugada, los diputados del partido oficialista Nuevas Ideas (NI) y sus aliados reeligieron a Óscar López al frente del máximo tribunal por tres años a partir del 1 de julio y a cinco de los 15 magistrados para un lapso de nueve años.

Durante su visita a El Salvador, la subsecretaria estadounidense para Asuntos Políticos, Victoria Nuland, dijo que se reunió el miércoles con el presidente salvadoreño para conversar “francamente” sobre la necesidad de fortalecer las instituciones democráticas, la separación de poderes y la lucha contra la corrupción.

“(Hablamos de) un sistema judicial independiente, un fiscal general y unos jueces que sean elegidos a través de un proceso transparente y basado en el mérito”, expresó Nuland en conferencia de prensa, al cierre de su gira que también incluyó Paraguay y Panamá.

La funcionaria estadounidense expresó la importancia de establecer un ente fiscalizador independiente contra la corrupción, que sea el sucesor de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en El Salvador (CICIES), cuyo acuerdo con la OEA fue cancelado a principios de mes por Bukele.

Gracias a su mayoría legislativa, las fuerzas que respaldan a Bukele han designado en menos de dos meses a 10 jueces de la Corte, que requiere de ocho votos para emitir fallos trascendentes, como la instrucción de enjuiciar a funcionarios por enriquecimiento ilícito.

Los diputados justificaron la destitución de los jueces el mes pasado con el argumento de que frenaron los planes gubernamentales para combatir la pandemia del coronavirus y de que carecían de independencia.

En respuesta, el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, llamó el 2 de mayo a Bukele para manifestarle “serias preocupaciones” por la medida y la vicepresidenta Kamala Harris afirmó que “un poder judicial independiente es fundamental para una democracia sana y para una economía fuerte”.

Horas ante de la última votación, el director ejecutivo de Human Rights Watch, José Miguel Vivanco, mostró su inquietud por la maniobra. “En un Estado de derecho, los jueces deben ser nombrados a través de un proceso transparente y previamente establecido que garantice su independencia”, dijo en Twitter.

Bukele defendió la elección de Pérez, asegurando que los legisladores tomaron en cuenta listas de candidatos de asociaciones de abogados y respetaron la constitución. “Sus decisiones son totalmente legitimas y representan el poder del pueblo”, escribió el mandatario de 39 años en Twitter. (Reporte de Nelson Rentería; Editado por Raúl Cortés Fernández y Miguel Angel Gutiérrez)