Cuando una selección, que no sea Brasil o Argentina, sale de su país para jugar una Copa América y en el aeropuerto le dicen a los jugadores o al entrenador que van a terminar terceros en la cometencia, de seguro el 99% lo firma de inmediato. Sin embargo, cuando se llega a esa instancia después de haber perdido en semifinales, esos mismos jugadores lo único que quieren es volverse para la casa.

Source