“AY 4.2″. Así es el nombre técnico de una nueva mutación del Sars-CoV-2 descubierta por científicos del Reino Unido y que siniestramente fue bautizada “Delta Plus”.

Aún se desconoce mucho sobre la nueva mutación, por lo que los investigadores británicos investigan si es más transmisible o mortal que las mutaciones informadas anteriormente.

La Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (UKHSA) lidera estas investigaciones, organismo que por ahora no la ha clasificado como una “variante de preocupación”, el escalafón más preocupante en el que puede ser bautizada una mutación.

De acuerdo al organismo sanitario británico, “hay algunas pruebas iniciales de que puede tener una mayor tasa de crecimiento en el Reino Unido en comparación con Delta”. Sin embargo, la agencia de salud reconoce que “se necesitan más pruebas”, antes de que la variante se clasifique como una nueva amenaza potencial para la salud pública.

De acuerdo a los científicos, la variante Delta Plus muestra pocas mutaciones en relación con la variante Delta, que todavía representa el 99,8% de todos los casos británicos detectados. La UKHSA ha descrito las mutaciones en el Covid-19 como “no inesperadas” y ha reiterado que las vacunas siguen siendo eficaces contra la nueva cepa.

“Hasta ahora, no parece que esta variante cause una enfermedad más grave o haga que las vacunas actualmente implementadas sean menos efectivas”, señaló la agencia en un comunicado publicado en su sitio web.

La subvariante AY.4.2 ya representa alrededor del 6% de todas las secuencias generadas en la semana que comenzó el 27 de septiembre, según un informe de la agencia publicado el 15 de octubre.

Sin embargo, según los datos del Instituto Wellcome Sanger según informó el diario The Guardian, la variante ya representa el 10 por ciento de las secuencias de variantes Delta en el Reino Unido

La directora ejecutiva de UKHSA, Jenny Harries, declaró que “los virus mutan con frecuencia y al azar, y no es inesperado que continúen surgiendo nuevas variantes a medida que avanza la pandemia”.

El consejo continuo de los expertos locales es que los ciudadanos se vacunen. “Vacúnese y, para los elegibles, solicite su tercera dosis o de refuerzo, según corresponda, tan pronto como lo llamen”, aconsejó Harries.

La peligrosa subvariante en Rusia

El caso británico no es el único. Este jueves, Rusia, que ha vivido un inusitado y peligroso aumento de casos, lo que ha disparado el número de contagios y muertes en el país, informó de “casos aislados” de Covid-19 con esta misma subvariante de la cepa Delta que se cree que es aún más contagiosa.

El investigador Kamil Khafizov dijo que la subvariante AY.4.2 puede ser un 10% más infecciosa que la Delta, lo que ha llevado a que Rusia reporte cifras récord de contagios y muertes por la enfermedad, y que incluso podría pasar a ser la cepa dominante.

Sin embargo, sostuvo que probablemente ese sea un proceso lento. “Las vacunas son lo suficientemente eficaces contra esta versión del virus, que no es tan diferente como para cambiar drásticamente la capacidad de unirse a los anticuerpos”.

El inmunólogo ruso Nikolay Kryuchkov, citado por la agencia Reuters, dijo que la cepa Delta y sus subvariantes seguirían dominantes y podrían en el futuro adaptarse de alguna manera a las vacunas, especialmente donde las tasas de inmunización están por debajo o justo por encima del 50%.

“Pero me parece que no va a darse un gran salto, porque el coronavirus, como cualquier organismo, tiene un límite evolutivo, y el salto evolutivo ya ha ocurrido”, agregó.

Debido al alza de casos en el país, este jueves el alcalde de Moscú anunció las medidas de confinamiento más estrictas desde junio de 2020.

Una “hija de Delta”

Sin embargo, los científicos han señalado que será difícil adivinar qué cepa podría ser la próxima gran “variante de preocupación”. “No se puede predecir el futuro, la biología es demasiado complicada. Nadie debería siquiera intentarlo“, dijo en un artículo de The Washington Post Joel O. Wertheim, biólogo de la Universidad de California en San Diego que estudia la evolución viral.

Pero los expertos han coincidido en que la próxima gran variante se derivará de Delta. “Es muy probable que la próxima variante sea una “hija del Delta”, y puede surgir en cualquier lugar”, dijo al mismo medio Vaughn S. Cooper, que estudia la evolución microbiana en la Universidad de Pittsburgh.

Los fabricantes de vacunas se están preparando para tener que ajustar sus inyecciones as estas nuevas variantes del coronavirus, aunque esto aún no se ha considerado necesario. El director ejecutivo de Pfizer, Albert Bourla, por ejemplo dijo en una conferencia de prensa que cuando surja una “variante de escape”, podrían tener una nueva versión de su vacuna lista en 100 días, según Nature.

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