Benjamin Mendy, defensor de Manchester City y acusado de siete cargos de violación, pasó la Navidad en una de las cárceles más duras de Reino Unido. El futbolista, suspendido por su club el pasado mes de agosto, fue trasladado el pasado 23 de diciembre desde el penal HM Prison Altcourse de Categoría B de Liverpool a la cárcel de máxima seguridad Strangeways, ubicada en el norte de Mánchester.

En este caso, la penitenciaria, que fue inaugurada en 1868, es de Categoría A porque aloja a presos cuya fuga está considerada como peligrosa y en sus celdas se encuentran personas sentenciadas por robo, violación, entre otros.

El cambio de cárcel para Mendy se dio tan solo un día después de que se presentara un séptimo cargo de violación para el jugador francés. La medida se tomó considerando la repercusión que se ha generado en los medios de comunicación y que involucra a un rostro tan popular para así evitar cualquier atentado en contra de esta persona.

Por Ignacio Soto Bascuñán